Sugerencia

Diciembre 23, 2009 por Pedro Herrero

Algún iluminado dice que la tierra pertenece al viento. Pues la tierra no sé, pero el suelo tiene dueño y precio. Y de rural a urbano existen sustanciosas diferencias económicas. Los terrenos no urbanizados adyacentes a la ciudad suelen estar comprados y vendidos desde hace décadas, a la espera de que la tendencia natural de crecimiento por proximidad (poner una casa junto a otra) convierta ese terreno improductivo en una pila de billetes de 500.

Como consecuencia, los grandes negocios en la especulación se producen cuando se liberan bolsas de suelo inesperadas. A unos cuantos kilómetros de la última urbanización, el suelo es más asequible y si lo sabes antes que los propietarios puedes comprar mucho ‘prao’ barato. Por supuesto, una parte en ‘B’ y mediante personas interpuestas. Estas son las maniobras típicas de los constructores, esas hermanitas de la caridad que se mueven por amor al arte. Todo lo que huele a urbanismo genera una hipersensibilidad en muchos ciudadanos, y que se haya anulado el plan y que sigamos instalados en la retórica de la amenaza y el ‘no pasa nada’ no ayuda en absoluto.

Por último, miembros del PSOE y de IU se quejan de la predisposición de los gijoneses al ‘plataformismo’ (dícese de la tendencia a agruparse en torno a plataformas). Sorprende que quienes se lamentan sean miembros de los mismos partidos que se han preocupado de penetrar políticamente durante años las federaciones y asociaciones de vecinos, dinamitando los canales de protesta oficiales. En el pasado, los vecinos de la zona rural, cansados de esta situación, escogieron representantes más beligerantes con la Administración. Por el contrario, la FAV urbana gijonesa practica dos posiciones con el ayuntamiento, a favor o de perfil. Hay un refrán sobre barbas…

Artículo para El Comercio, enlace aquí

La esperanza inflacionista y el optimismo irracional, por Manuel Sarachaga

Diciembre 20, 2009 por Pedro Herrero

El gobierno ha decidido que la recuperación es inminente. Tras retrasar todo lo posible el reconocimiento de la crisis y anunciar fallidamente la recuperación del empleo en repetidas ocasiones -recordemos los vaticinios sobre el Plan “E” en 2008-, la salida de la recesión es ahora una decisión irrevocable del ejecutivo. Así pues, la realidad ha de ponerse a su servicio y las noticias económicas han de ser positivas. Buen ejemplo de ello es la evolución del IPC. Tras ocho meses de tasas interanuales negativas, el regreso a valores positivos ha sido recibido con gran satisfacción oficial. Si la deflación es un signo inequívoco del retroceso de la demanda y de la recesión, el regreso de la inflación es una señal evidente de que la recuperación económica está a la vuelta de la esquina.

Esta tesis asume que el crecimiento de los precios no sólo es bueno, sino necesario para el crecimiento económico, pues anima el consumo y la inversión, lo que en definitiva contribuye a reducir el desempleo, así como a mejorar la prosperidad y el bienestar de todos los ciudadanos.

Alaska Stock/Sunset

Sin embargo, la tozuda realidad parece no querer alinearse con la versión oficial. La deflación no es más que un aumento del poder adquisitivo del dinero, lo que en sí mismo no es ni bueno ni malo. Podemos estar ante un fenómeno positivo si es debido a avances de la productividad que superan el crecimiento de la oferta monetaria, pero puede ser un indicador negativo cuando se produce como consecuencia de la caída en la demanda agregada de unos endeudados agentes económicos y de la restricción del crédito que estrangulan a la actividad económica en su conjunto.

Un aumento de los precios no equivale a una mejor situación económica –como desafortunadamente pretendía demostrar la keynesiana “curva de Phillips”-. No olvidemos que la demanda se expresa en términos monetarios, por lo que los impulsos expansivos de gobiernos y bancos centrales pueden generar procesos de inflación que nada tienen que ver con un crecimiento sólido de la actividad económica. Inflación y deflación son, en última instancia, fenómenos monetarios.

El extraordinario aumento de la base monetaria provocado por los bancos centrales en los últimos dos años ha buscado deliberadamente compensar la caída en la demanda de crédito con el fin de salvar el abismo de una brusca contracción monetaria, en una permanente huida hacia adelante que diluye la deuda pasada y monetiza la deuda presente. El logro de este objetivo no ha permitido sin embargo restaurar el flujo de crédito hacia los agentes económicos privados y ha sentado las bases para generar incrementos de precios en determinados activos y materias primas. Aprovechando este río revuelto, bancos centrales, entidades de crédito y gobiernos se han entendido perfectamente en un juego en el que los primeros han puesto a disposición de los segundos toda la liquidez deseada al mínimo coste posible, mientras que éstos han destinado el caudal de nuevo dinero a adquirir la deuda pública de los terceros, dejando al margen y completamente secos los canales crediticios disponibles para familias y empresas.

Siendo cierto que estamos actualmente ante un escenario depresivo, sin embargo el avance del IPC ni refleja un fortalecimiento de la demanda (cuyos indicadores coyunturales siguen cayendo en medio de una morosidad que continúa al alza) ni es un síntoma de la recuperación del crédito privado (que retrocede un 1,5% frente a un incremento del 36% del crédito a las Administraciones Públicas), sino que se debe casi en exclusiva al incremento interanual en el precio del petróleo. No puede por ello ser considerado como el inicio de la recuperación, sino más bien como una latente amenaza para la capacidad de consumo de las familias y la competitividad de las empresas, peligro que se verá agravado llegado el momento, no muy lejano, en el que los bancos centrales aumenten los tipos de interés ante el temor a una inflación descontrolada.

Por otra parte, una sólida reactivación económica sólo se hará realidad cuando se traduzca en creación de empleo, algo todavía lejano. En el momento en que alcancemos tasas de empleo y de renta per cápita superiores a las que disfrutábamos antes de la crisis -sólo entonces- podremos decir que habremos superado este profundo bache.

El deseo compartido de ver una esperanzadora luz al final de este largo túnel no debe conducir a este irracional optimismo. No queda mucho tiempo para que el sólido crecimiento –éste sí- de los países más fuertes desate la amenaza inflacionista y los tipos de interés aprieten la soga de nuestra pesada deuda. Es preciso que quien tiene la responsabilidad adopte cuando antes y sin dilación las medidas necesarias para facilitar la reubicación de nuestros factores productivos -mediante las urgentes reformas que hace tiempo deberían haber sido realizadas-, para poner límite y reducir el endeudamiento público -comenzando por el estatal y siguiendo por el autonómico-, así como para reestructurar nuestro sistema financiero –entidades y marco regulatorio- y garantizar su aislamiento frente a las injerencias políticas.

Distintas calculadoras

Diciembre 4, 2009 por Pedro Herrero

Artículo para El Comercio, enlace aquí.

Parece que en España hubiésemos apagado la máquina de fabricar políticos hace diez años. Hoy, salvo contadas excepciones, una parte sustancial de su primera línea parece caída en manos de un movimiento ‘okupa’ de colmillo retorcido, malos funcionarios, trepas sin complejos y florecillas del campo sin mucha idea. Genera dudas irse con ellos a comer, imagínense enfrentarse a una crisis económica.

Gobernar con el viento a la espalda empujando las velas es pan comido. Sin una oposición de verdad, con mantener contenta a la santísima trinidad (Caja, sindicatos y constructores) con algún guiño al Sporting y al feminismo, Gijón casi se gestiona por inercia. El problema es que el mundo no se para por haber renunciado a nuestra responsabilidad pública. Año tras año, una administración liderada por políticos condiciona nuestra vida. Y hoy, con la misma ‘banda’, la situación es bien distinta.

Después de unas cuentas autonómicas de cuento, ayuntamientos con similar pacto de gobierno daban miedo. Gijón, afortunadamente, no ha sido el caso. Para tener utilidad, los presupuestos deben construirse desde una previsión de ingresos realista que sirve para negociar y discrepar. Mis críticas: desde el 2008 en Gijón subió un 14% el gastos de personal, 38 euros de cada 100 van a nóminas, y subiendo; en ‘economía de guerra’, reduciendo consumos superfluos y viajes, aumentar un 1% el gasto corriente no parece justificado. Son puntos de vista discutibles, pero sobre una base de ingresos razonables.

Es positivo que el responsable de Hacienda haya decidido dar entrada en las cuentas públicas a la realidad económica. La complicada tarea de trabajar ‘a la baja’ es una dura prueba difícil de asumir para cualquier gestor. Se nota su valiosa experiencia en el entorno universitario.

Queridos políticos

Diciembre 1, 2009 por Pedro Herrero

Artículo para El Comercio, enlace aquí

Queda feo decir ‘Os lo dije’ así que no nos concentremos en los errores (vuestros) que nos han traído hasta aquí. Ya que habéis reconocido el resbalón, y pretendéis sacar la ‘patona’, creo que lo más inteligente sería pedir disculpas: a los propietarios, a los promotores, a los vecinos, a los que se ganaron alguna expresión de vuestro desprecio. Pero sobre todo a la gente de Gijón, en su conjunto, más que nada por el espectáculo de estos meses. Demasiadas acusaciones; demasiados ‘Nunca jamás’; demasiados ‘Yo contra el mundo’; demasiados ‘malos ciudadanos’; demasiado ‘Yo tengo razón, vosotros estáis equivocados’. Todo para acabar así. Que por mucha vestimenta que pongáis. estáis pasando por el aro. Se que ahora no es agradable tirar de hemeroteca, pero es bueno recordarlo.

En serio, los del madrugón, las horas extra y el paro, los que están poco con sus hijos, o llegan a casa tarde y cansados para verlos durmiendo. A todos les sangran los oídos cuando os oyen diciendo lo mucho que os esforzáis y lo ingrato que es el pueblo llano. Nadie os obliga a estar en política. El escrutinio público de vuestras acciones va en el sueldo. Ofende que se ofrezca algún tipo extraño de caridad con nuestros derechos.

Las excusas que os sirven para el PGOU, la estación intermodal, el superpuerto o el metrotrén, van perdiendo efecto. ‘No hemos cometido ningún error, el plan sigue adelante sin ningún cambio sustancial’. Distintos proyectos, mismas promesas incumplidas, mismas respuestas vacías. La verdad es que la gente está cansada. No sólo de vosotros. También de los que se sientan a vuestro alrededor, que ni uno dice nada, ni a izquierda ni a derecha. En esto sí que existe un extraño acuerdo. Será lo que llaman un pacto entre caballeros.

PD: Lo de los 20.000 pisos entiendo que es broma.

Pelear

Noviembre 27, 2009 por Pedro Herrero

Artículo para El Comercio, sobre la obtención de financiación extraordinaria por parte de la Universidad de Oviedo en el primer proceso (esperemos que tenga continuidad esta manera de distribuir fondos) de competencia entre universidades, enlace aquí.

En 2009, en esta tierra de cielo grisáceo no es habitual encontrar muchos motivos para alegrarse. Hagamos lo que hagamos parece que nuestra húmeda raíz norteña se hunde de manera profunda con su agonismo. Sin embargo, permítanme decir que hoy hace sol y calor para todos los asturianos.

En 1608, fundada sobre el principio del conocimiento universal, un arzobispo católico construyó con su muerte una universidad de piedra y madera. Tras la ignorancia y la oscuridad, esta institución surgió en el Siglo de Oro bajo el compromiso de custodiar, generar y trasmitir el conocimiento. La historia no es progresiva más que para los que tienen éxito. Bajo esta naturaleza se revela el valor de la universidad, que debería sostener por encima de conflictos y dejar como legado a las generaciones que pasan por sus aulas.

Hoy, con una universidad de 200 millones, en el incoherente y provinciano mapa universitario español es más necesario un MIT que setenta universidades mediocres. No se trata de cerrar, pero sí de pugnar por financiación y empezar a premiar a los mejores. Esa es la excelencia en este primer y necesario proceso de competencia entre las distintas universidades.

Por eso Asturias ha competido y ganado, y si el valor de nuestras victorias se mide por a quien derrotamos, las potentes Granada, Zaragoza y Valencia son testigos de la fortaleza de nuestro proyecto. Sigamos su ejemplo y acostumbrémonos a competir.

Edito: Pese a lo que pone el título, no soy abogado.

De un gran genio

Octubre 30, 2009 por Pedro Herrero

Empieza diciendo, “No a todos los políticos, ni a todos los funcionarios, porque hay que preservar las instituciones”, que un brillante humorista argentino tenga más responsabilidad institucional que alguno… en fin.

Con ustedes, el GRAN Tato Bores

Yo tampoco estoy seguro de que no nos merezcamos lo que hoy tenemos.

Foro de debate en el RIDEA sobre el Medio Rural Asturiano, conferencia de Jesús Arango

Octubre 23, 2009 por Pedro Herrero

Mientras la parte más restauradora de Asturias ha quedado bajo el influjo de los Premios Príncipe de Asturias, en esta comunidad todavía hay iniciativas interesantes, encuentros con personas lúcidas que hacen que te replantees que el problema, la mayor parte de las veces, es la ausencia de voluntad política para resolver algunos de los males crónicos asturianos.

Hoy jueves 22 de octubre a las 19:00 en el RIDEA, he tenido la suerte de asistir a una conferencia de dos horas que ha puesto más luz, más rápido sobre el problema rural asturiano que lo que llevo leído a políticos durante este último par de años. Por respeto a ese tremendo acierto estoy escribiendo esto a las 0:28. Y con optimismo.

Felicitar a los organizadores del acto, al director del RIDEA, D. Juan Ignacio Ruiz de la Peña Solar, al Excmo. Sr. D. Juan Luis Rodríguez-Vigil, y por supuesto a D. Jesús Arango.

Y sin más rodeos pasó a realizar tres apuntes de lo allí se habló, por supuesto insuficientes para evidenciar lo cualificado de la charla. Cualquier error, por supuesto, responsabilidad mía.

Fijar población: La vida en el campo ha evolucionado mucho, la calidad de vida a aumentado, la productividad de las explotaciones también, pero ello no ha frenado la progresiva despoblación, en algunas zonas rurales en niveles ya casi irrecuperables. Una de las prioridades de una buena política sería la generación de incentivos a la fijación de residencia, modelos que se apuntaron, como desgravaciones especiales a aquellas personas que viven en alta montaña, parte de la explotación de la madera de los montes comunales de la zona, etc.

Propiedad de suelo: En Asturias el 48% del suelo no es explotado. La mitad del territorio asturiano, con titularidades diversas (montes comunales, indivisos, …) es un patrimonio inactivo, al que en en gran parte no se les saca rentabilidad. Atacar desde la administración este problema llevará años de trabajo y no ofrece réditos electorales, pero puede solucionar uno de los grandes temas pendientes del campo asturiano.

Mentalidad de mercado: El Sr. Arango hacía referencia al campo aleman, como ejemplo de que en el mercado globalizado actual, que quien no ataca, se defiende, y quien se defiende, pierde. La mentalidad de competencia agresiva y sin complejos, ha llevado a que países pequeños con cuotas de mercado interno reducidas, en su afan de exportación e internacionalización han acabado “ganando la guerra” contra aquellos países seguros de sus enormes mercados internos que han seguido estrategias defensivas. El futuro pasa por alianzas internacionales y nuevos modelos de gestión, pensadas para un mercado de 500 millones de consumidores con alto nivel adquisitivo. Lejos de ser pesimista en el actual panorama, ante cada riesgo Arango abría en su charla una oportunidad.

La conferencia estará disponible en la página del RIDEA en un futuro, esperemos que cercano. Prometo enlazarla en cuanto tenga ocasión ya sea en vídeo o texto.

Párrafos gustosos, capítulo I

Octubre 20, 2009 por Pedro Herrero

Administración sin papeles, gaitas y tururú

Octubre 19, 2009 por Pedro Herrero

En 2007 escribí un lamentable texto sobre administración electrónica para una asignatura de la universidad.

“Durante siglos el soporte natural de transmisión de información ha sido el papel. Su fiabilidad y resistencia ha dejado patente su efectividad a lo largo de los siglos, milenios desde Asia.

Contratos, listados, registros, documentos, fichas policiales (creadas por Fouché de quien toman nombre), historiales médicos, la gran parte de la información es susceptible de ser almacenada en tinta. Se puede decir que aquella información que no es trasladable a papel no tiene carácter práctico. Traducimos la música a este soporte, traducimos las ciencias, la arquitectura, el código civil, nuestro sistema jurídico, todo funciona a través de “una lámina delgada de fibras aglutinadas mediante enlaces por puente de hidrogeno (…) normalmente elaborado con pulpa de celulosa”, fibras de madera sobre las que, algunas veces, estampamos un fino dibujo en tinta que decimos que nos representa.”

En resumen, para ahorrar el mal trago de leer tanta “paja”, decía algo así:

“La administración electrónica está aquí, es una realidad y ha llegado para quedarse”

Pufff. Pues casi, casi, como el Segway.

Dos años después, con un escueto conocimiento de lo que es la administración por dentro, su funcionamiento y su personal, me cuesta verdaderos esfuerzos contener la risa ante la sarta de chorradas que puse por escrito. Como no me quiero poner muy pesado con el tema, resumo, la administración sin papeles tiene multiples ventajas, pero principalmente dos:

Es más eficaz: Puede ofrecer satisfactoriamente más servicios con mejores prestaciones (ubicuidad, agilidad, recuperación sin pérdida de información, etc)

Y es más eficiente (menor coste) porque, excepto por la inversión inicial… no necesita tanto personal ya que las herramientas informáticas pueden suplir una gran parte de las labores mecánicas hasta ahora realizadas por el personal auxiliar.

El ejemplo perfecto es la matriculación en la universidad, hoy en día se realiza a través de distintos trámites online sin el necesario acto presencial o la entrega de documentación. En consecuencia… ¿Se ha reducido el tamaño, en personal, de las secretarías de las distintas facultades y escuelas universitarias?

Bueno, pero que no es un tema de la universidad ¿Cómo es posible que, excepto por charlas, conferencias y campañas publicitarias, con tanto rollo sobre la innovación, una mejora a todas luces imprescindible y perfectamente implementable no está actualmente a pleno funcionamiento? Pues según lo veo, porque hace necesario menos personal. Y, dicho en fino, la administración española, como la agricultura de invernadero, prefiere ser intensiva en factor trabajo. Dicho en basto, sospecho que no sabrían que hacer con el personal sobrante.

¿Para cuando una verdadera “reconversión” administrativa?

O por lo menos un “recoloque” del personal hacia áreas donde puedan prestar servicios no redundantes.

PD: Lo siento por el tono, pero hoy España genera otro parado más de mi entorno. Una parte importante de mis amigos en paro o muy afectados por el ajuste de salarios y El descontrol en gastos de personal del Estado se come la subida fiscal. Al próximo que me hable de meritocracia y función pública, esto.

El ‘nuevo’ ahorro de las familias españolas, de Manuel Sarachaga en El Mundo

Octubre 18, 2009 por Pedro Herrero