Pólvora europea

Sobre la financiación europea en el Superpuerto, tema aburrido pero importante donde los haya, enlace aquí

No tengo conocimientos suficientes sobre contratación pública para comentar ni el artículo 2 de la Directiva 2004/18/CE ni los 12, 43 y 49 del Tratado CE, ni la sentencia Succhi di Fruta, en el que entienden que la modificación de un contrato sólo puede llevarse a cabo: si no afecta a ninguna condición esencial de la licitación o la posibilidad de modificar esté prevista de forma clara.

No puedo comentar la carta de emplazamiento de la CE al Gobierno ni el duro dictamen que declara que hemos incumplido las obligaciones impuestas por las directivas y el tratado. Sólo decir que cuando algunos afirmaban que la financiación europea del modificado «estaba asegurada» yo me asombraba.

Ahora, cuando el lento tren de la realidad se va imponiendo sobre las declaraciones interesadas, ya puede decirse que la decisión de continuar la obra puede habernos costado a los asturianos/españoles 230 millones (entendiendo el concepto de ‘coste de oportunidad’ como la no realización de una inversión alternativa). Al conocerse el cambio sustancial de las condiciones del pliego de licitación (acceso a las canteras) debería haberse parado la obra, volviendo a licitarse el contrato. Este nuevo proyecto sí podría haberse enviado a la UE en busca de nueva financiación.

Se quiso proteger a la UTE Dique Torres, en un clásico conflicto de intereses generado al coincidir las necesidades de quien quiere acabar la obra (Autoridad Portuaria) con las del adjudicatario. Se cometió un error. En el Reino Unido uno que se bajó de un coche con un papel acabó dimitiendo porque le sacaron una foto. En el país del Lazarillo de Tormes la culpa, seguro, sería del fotógrafo.

Edito posterior: Sí, ya se que es un rollo. Pero es que el tema si no es así, no hay por donde cogerlo.

Polvora Europea, 23 de abril de 2009

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Aristocracia funcionarial

Sobre los funcionarios que se pusieron en huelga hace unos meses, enlace aquí.

Los que defendemos modelos fuertes de educación y sanidad públicas y la imprescindible labor de los sindicatos, a veces nos quedamos sin argumentos.

La huelga, inapelable derecho constitucional, en este caso es innecesaria. Es el último recurso y la constatación de un fracaso, no hay medida más agresiva. La tradición en la negociación laboral pública española la utiliza incorrectamente como una forma habitual de protesta.

Con unos resultados pésimos en las evaluaciones internacionales, estamos todos de acuerdo en que no nos gusta la situación de la educación en este país. Todos se culpan, pero unos por otros la casa sin barrer. Asturias es la tuerta de las ciegas comunidades autónomas.

La encuesta se va a realizar pues es una de las innovaciones obligatorias del nuevo Estatuto del Empleado Público. Las quejas más que justificadas de los docentes (cuestionario elaborado sin consultar, excesiva burocratización, desprecio a su trabajo, poca capacidad negociadora, falta de representación, pérdida de respeto en las aulas, padres ausentes de la educación de sus hijos) quedan oscurecidas por las palabras «huelga» y «evaluación retirada ya».

Sirve para otros sectores, la gente que ve peligrar su empleo durante los próximos meses no va a entender con buen ánimo las reclamaciones laborales de los funcionarios. La opinión pública puede ser un enemigo terrible. Un consejo si se admite, en la próxima protesta que la pancarta diga «Por la mejora de la docencia y una ley de educación consensuada». Seguro que más de uno nos sumamos.

Edito posterior: Ya se que “Si son funcionarios no pueden quejarse” es una postura demagógica, precisamente la que aplica normalmente el Gobierno, pero es que la perplejidad general alrededor de las huelgas de funcionarios es comprensible en el actual clima.

Aristocracia funcionarial, artículo 2 de abril de 2009

Sobre las limitaciones de mandato.

Otra recomendación de Cronos al debate, con un enlace que tiene más de un año de antigüedad (estamos a la última)

“Dentro del ideario conservador español está calando la idea de que permanecer mucho tiempo en el poder es malo. Sólo esto explica por qué, cada vez que los dirigentes del Partido Popular prometen medidas de regeneración democrática, comienzan limitando su estancia en el poder. En el pasado, tanto Alberto Ruiz-Gallardón como José María Aznar decidieron no estar más de ocho años en las presidencias del Ejecutivo regional y central, respectivamente. Recientemente, Mariano Rajoy ha prometido lo mismo.” IGNACIO URQUIZU

Lo primero sería clarificar que me considero progresista y que, pese a la impactante primera frase donde se la identifica con una medida “conservadora”, aprecio indudables características positivas y progresistas en lo que definiremos de manera general como “limitación de mandatos”. El artículo, más que un análisis riguroso, es una simplificación triste y vulgar que se podría titular “Aznar hizo la guerra de Irak porque se iba”. Existen casos evidentes de caudillismo en nuestro país que explican, o por lo menos hacen defendible, la necesidad de limitaciones de mandatos en los cargos con responsabilidad ejecutiva. El PSOE sufre bastante este efecto perverso de adscripción eterna al poder (Chaves estaba en activo en Andalucia cuando se publicó el artículo). Pero el PP lo ha sufrido también en sus carnes, por ejemplo, con Fraga en Galicia. Y sólo estamos hablando de dos ejemplos trágicos por lo extraordinariamente longevo de sus mandatos.

Los “creyentes” son capaces de argumentar con igual facilidad que el PNV sostenía una concepción patrimonialista del poder, y lo importante que es la renovación del ¡Patxi Lehendakari! (con lo que estoy de acuerdo) y al mismo tiempo no realizar la misma lectura de 30 años de gobierno ininterrumpido por parte de su propio candidato. Cosas de las alineaciones de creencias.

“Las democracias, para su correcto funcionamiento, necesitan partidos fuertes y cohesionados. Por un lado, si las formaciones políticas son débiles, emergen élites que compiten entre sí y que responden a intereses particulares.”

¿Me está queriendo decir que el partido socialista obrero español a día de hoy es un partido fuerte frente al poder ejecutivo? ¿Sin élites? ¿Y cuando Zapatero impuso su candidato (Miguel Sebastián) a la Agrupación Socialista de Madrid y después del fracaso y el evidente descontento de la Agrupación le premia con una cartera ministerial?

“Por una parte, si todo el mundo sabe cuándo es la fecha de caducidad del líder, sus posibles sucesores comenzarán una carrera, más o menos soterrada, por la sucesión.” “En cambio, en España encontramos el modelo opuesto: el Partido Popular trató de hacer lo más opaco posible el proceso de selección del sucesor de José María Aznar. En ambos casos los partidos salen debilitados.”

Maravilloso argumento perverso que resuelve porque no hay que realizar renovaciones (generan inestabilidad) que podría llegar a justificar la vuelta al sistema monárquico, como España es un país de irresponsables que no sienten ninguna lealtad hacia las instituciones, por ejemplo el respeto que le deben los perdedores a quien concurre y gana unas elecciones primarias, entonces lo mejor es que no se celebren. Y que los partidos se renueven de manera “natural”. ¡Viva la ciencia política y el análisis serio!.

“Lo que sucede es que esto (por la corrupción en política) no es cierto, puesto que la actividad política no implica necesariamente corrupción. Quizás sea una estrategia electoral exitosa en el corto plazo, pero en el largo plazo contribuye a transmitir ideas negativas sobre la política y debilita el funcionamiento de la democracia.”

Existen dos alternativas para escribir un análisis tan superficial en los argumentos, que el que haya escrito este artículo sea un iluminado que no tenga ni idea de como funciona de verdad un partido. O que simplemente estén montando un contra argumentario para cuando se presente una futura proposición de ley. En ambos casos, y mis disculpas al tal Urquizu, el artículo es malo de necesidad.

Por soñar

Sobre la financiación europea y la necesidad de que los políticos vuelvan a hacer política por delante de la sociedad, enlace aquí.

En 2008, ya nos felicitamos por la posible mediación de la Dirección de Transporte en la financiación. La verdad es que el Sr. Canga es muy amable, en vez de decir que Europa es una vía muerta, educadamente, no la descarta. Supongo que si le hubiesen preguntado si un meteorito va a caer en Gijón durante los próximos meses, tampoco lo hubiese podido descartar.

En estos días de junio, los administradores privados presentan sus Cuentas Anuales. Ser administrador de una sociedad mercantil es una actividad de alto riesgo (responsabilidad frente: Hacienda, los accionistas, terceros). Para las entidades públicas, donde el dinero es de todos, no hay más que un conjunto de normas intencionalmente difusas. Es lo que tiene legislar con vocación de eternidad, nadie piensa en que un día se encontrará en la oposición.

El camino de la financiación europea no da para más, así que vamos a hacer un poco de historia ficción. Año 2015, han llegado fuerzas políticas nuevas a la Junta. Todavía no están contaminados por el sistema, y antes que repartir los puestos en Cajastur priorizan legislar temas importantes. Un desconocido diputado, con una previa vida laboral en la empresa privada, defiende una Ley sobre transparencia del gasto que incluye el posible seguimiento ciudadano en internet de las obras públicas.

Y luego, una buena Ley que fije y defina la responsabilidad de Gestores Públicos como los del superpuerto. No hace falta inventar nada, copiar lo que en el mundo privado lleva resuelto unos años. «Si eres Administrador de patrimonio ajeno no debes perjudicarlo». Por ejemplo, con conductas que suponen un sobreendeudamiento de la sociedad, esto es, contraer obligaciones por encima de lo autorizado. ¿Soñamos? No lo descarto.

Por Soñar, artículo 26 junio 2009

De la abortada reforma fiscal

Después del parón por exámenes (cosas de ir de mayor a la universidad ) volvemos.

Me recomienda Cronos distintos enlaces a los que pongo la proa. Vamos por partes.

De líderes y zombis

El PSOE dió ayer un bonito espectáculo circense. Tras varias semanas en que las iniciativas del gobierno y grupo parlamentario se podían contar con los dedos de un oreja, el partido socialista finalmente llegaba a un acuerdo con Izquierda Unida para hacer algo. No era nada que fuera demasiado extraordinario, la verdad (aunque ciertamente no era una mala idea), pero era noticia: en España se hablaba de políticas concretas.

Que decir de Rodríguez Zapatero, de su equipo de gobierno y de ese partido que ha dejado para unos zorros la democracia… Sintiéndolo en el alma tuve que dejar, hace ahora cuatro años, de comulgar con ruedas de molino. Desde hace un tiempo intento comprar el menor número de motos posibles, lo cual da una apariencia menos blanqui-negra y más compleja de este país.

Mis coordenadas a los 20 años:
Los sindicatos siempre tienen razón en sus quejas
Los empresarios sólo quieren explotar a sus trabajadores
La energía nuclear es el mal
Los políticos tienen mala fama injustificadamente
Los funcionarios son servidores públicos independientes
La prensa ejerce una función fiscalizadora y responsable
Hay que votar sí o sí
Y un largo etc previsible (Si alguien tiene dudas puede acudir a la Fundación de Caldera para completar y estará cerca de acertar en casi todo)

Después de leer un poco, no mucho, sólo un poco, y de empezar a tener algo de experiencia laboral estos mitos fueron cayendo por su propio peso para ser remplazados por un hueco ideológico que cuesta mucho esfuerzo rellenar.

Cual es mi sorpresa cuando desde 2006 me encuentro con un gobierno que le habla sin despeinarse, directamente y sin complejos a mi “yo” post adolescente de hace diez años. Mismo argumentario, mismas coordenadas. Y una parte muy relevante de España comprando tal nivel de simplificación ideológica sin problemas. “Creyentes” es una expresión que me gusta para definir a un grupo, que bien por justificación de los propios intereses personales o por verdadera creencia alinean sus comportamientos y pensamientos, no con la ideología de un partido (algo respetable) si no con las acciones de un ejecutivo/gobierno/poder que muchas veces van en contra de los fundamentos de la misma ideología que dicen promover. Ejemplo, la última subida de los impuestos indirectos de hidrocarburos y tabaco o la indefendible devolución no progresiva de los 400 euros (que parece ¡albricias! que tal malgasto de 6000 millones de euros tocará a su fin en 2010).

Lakoff hizo una planificación de los movimientos que debería realizar el partido demócrata americano y que parece han seguido a pies juntillas Zapatero y su grupo, en especial el asesor Barroso (marido de Chacón y compañero de fatigas de Roures y del Grupo Mediapro) . El problema es que aquella proyección, aquella necesidad de un think tank, aquella necesidad de “marcos nuevos” y manipulación política estaba pensada para el ecosistema usamericano, un país tremendamente complejo en lo político (y enorme en extensión y población) donde existe una sociedad civil bastante más rica y combativa que la nuestra. Aquí las maniobras de manipulación descarada con cargo al presupuesto no encuentran contestación ni en prensa, ni en el mundo empresarial, ni en el universitario, ni en el social. O por lo menos no el tipo de contestación seria y fundamentada que alguien podría esperar en un país con tantos funcionarios con el trabajo asegurado (Perdón por la demagogia, pero es que clama al cielo) ¿Por qué la universidad, presente ya en casi todas las provincias, ya no lidera ningún sector de la política de este país? Ese tipo de crítica al poder existe en todos los países con algo de tradición democrática, en muchos incluso se respeta que la discrepancia se produzca dentro del propio partido.

En España, por contra, nos hemos ido acostumbrado a una política de perfil bajo, de discurso casi subterraneo. Donde es mucho más importante resonar con un halo positivo en la caja hueca de la sociedad española (como les gustaba salir en el CQC y ahora con el follonero de la Sexta están encantados) que tratar de proponer cambios estructurales que de verdad propongan soluciones a los problemas de la gente. Mejor un Ministerio de Igualdad que promover la conciliación laboral, mejor una ayuda de x euros a la compra de automóviles que facilitar un cambio del modelo productivo, mejor un ordenador para los chavales que salvar el desastre de la educación publica…

¿Pero entonces si estás de acuerdo con el artículo para qué el rollo? Y por favor no más lugares comunes

Porque si pretendo decir “Yo ya lo dije” dentro de un año, hay que ir dejando un rastro de migas de pan. La reforma fiscal que pretendía el Gobierno de España, según creo, nace de dos pasiones que no necesidades, 1º congraciarse con los partidos de “ala izquierda” que no de izquierdas del arco parlamentario, con la intención se sacar los presupuestos de 2010, verdadera madre del cordero que tendremos muy presente en los meses de septiembre a octubre. Ese movimiento definirá la no-política de este gobierno hasta el final de legislatura. 2º bailar (es decir, agitarse pero no moverse del sitio) con los tiempos, si la actualidad de barra de cafetería dice que el fichaje de CR7 es inmoral, pues ahí está ZP y compañía para clavar una bandera. Da igual que las grandes figuras de nuestro deporte (por ejemplo Alonso) tributen en paraísos fiscales (Nadal es una excepción) y luego puedan llevar la bandera en su pecho o casco sin que les caigan los palos del sombrajo.

Concretando, que las medidas no tenían ni justificación económica ni ideológica. Pero hubiesen quedado bien en un titular de Público y en el telediario de la Sexta para la audiencia “creyente”. Así nos va.

PD: Curiosidades ¿Cómo es que las intervenciones de Durán y Lleida, independiente de que no esté de acuerdo, son de mayor calidad que las de grupos parlamentarios mucho más numerosos? ¿No será que el Congreso de los diputados está llenito de Velinos que sólo saben contar hasta 3?

Buenos mecánicos

Sobre el pago, y dos años después con una sentencia del TSJA declarando nulo el acuerdo, de la mal llamada “carrera profesional” que encubría una simple y llana mejora salarial a los funcionarios a siete días de unas elecciones autonómicas, enlace aquí

La grasa es necesaria. Si los engranajes no están adecuadamente lubricados la fricción puede hacer saltar todo el mecanismo. La maquinaria pública no es una excepción.

Dentro del ciclo presupuestario existe un probado efecto por el cual los gobiernos gastan menos en sus dos primeros años y más en su tercer y cuarto año. En periodo electoral, la necesidad de presentarse ante la opinión pública como un ejecutivo «inversor» prima por encima de otras consideraciones.

Rodríguez Zapatero llegó a innovar en esta disciplina. Ni autopistas ni hospitales, 6000 millones de euros repartidos en pequeñas fracciones de 400 euros garantizan un espacio cariñoso en la mente del consumidor/votante en el día de las urnas. (Y ahora, ¡viva la coherencia ideológica! subimos los impuestos indirectos para gasto social)

El Estatuto Básico del Empleado Público recoge la posibilidad de mejorar condiciones salariales según productividad a través de una evaluación. En Asturias, seguimos un modelo de implantación realmente curioso.

Primero, se dio el dinero por el «procedimiento de urgencia», ni soporte legal de desarrollo ni objetivos ni el concepto ni el porque. Después, unos funcionarios bien tranquilos en año electoral, se comieron la zanahoria sin preguntar las razones de tanta generosidad y se fueron a votar.

¿Por qué no se esperó a desarrollar la ley? ¿Por qué una vez pasada la cita electoral no se desarrolló? Se que algunos pensarán que no es posible. Que personas que tienen asegurado su puesto de trabajo, que juran o prometen su cargo, que deben ser independientes como garantes del interés público, no toman decisiones por unos euros. Si el Gobierno no creyese que funciona, les aseguro que construiría una infraestructura que inaugurar.

Edito posterior: Al parecer la última parte es un poco confusa. Lo que quiero decir es que la medida ha costado 20 millones de euros al año aproximadamente. En dos años 40 millones de euros. Si el Gobierno creyese que no va a obtener algún tipo de contraprestación por ese pago acometería otro tipo de inversión que sí se lo reportase (por ejemplo un centro de salud o aulas de 0 a 3)

Buenos mecánicos, Artículo 18 junio de 2009

Leñadores

Artículo publicado en El Comercio, sobre la posibilidad de que el arquitecto municipal Ovidio Blanco haya cometido un delito con su compra venta de suelo y la responsabilidad política frente a la penal, enlace aquí

Medio parlamento inglés se está planteando dimitir por utilizar fondos públicos para asuntos privados ¿Saben lo más curioso? El asunto en cuestión es legal. Ninguno de estos parlamentarios británicos ha incumplido la ley ¿Por qué dimitir entonces? Es lo que tiene pertenecer a una sociedad adulta que exige un mínimo a sus cargos públicos. Dicen que los españoles no nos parecemos, yo creo que hay temas en que los políticos catalanes, asturianos, vascos y madrileños son como gotas de agua.

Hoy en el Ayuntamiento de Gijón, los mismos que defendían hace unos meses la actuación del señor Blanco preparan las hachas para hacer leña funcionarial del árbol caído. Cuerpo a tierra, que vienen los nuestros, en un sorprendente caso de ‘fuego amigo’. Cuerpo a tierra, que vienen tarde, pero con ganas, dispuestos a demostrar que aquí no prevarica nadie.

Lenin dijo que no hay que tener miedo a estar en minoría sino a estar equivocado. No creo que el señor Blanco haya cometido una ilegalidad. Si ha sido inteligente para manejar los tiempos con escrúpulo legal (que no moral) el asunto pasará por la fiscalía y, como mucho, acabará en el juzgado con un ‘absuelto’ al lado de su nombre, y ¡ojo! reintegrado a su puesto en el Ayuntamiento. Lo que sí hay (por mucho ruido de hachazos que se genere) es una responsabilidad política como una finca de 600.000 euros ‘de grande’ y un planeamiento sobre el que sobrevuelan unas dudas más que razonables.

Los funcionarios públicos deben poseer garantías de imparcialidad en un procedimiento administrativo. Rota la confianza, la única manera de recuperar la legitimidad frente a la ciudadanía es ponerse por delante de la sociedad. Pero para eso hacen falta políticos de verdad.

Leñadores, artículo 10 de junio de 2009