Lecciones

Fin de curso, me voy de vacaciones al Camino de Santiago. Un último artículo en prensa, nacido de los imprevistos y la prisa, sobre la controvertida financiación del superpuerto. Al parecer se utilizará la formula del “Anticipo reintegrable” que es la herramienta financiera por la que se subvenciona la investigación en España. Vaya por delante que no la considero una mala fórmula ya que pone en conexión la financiación de una infraestructura y su posterior uso. Es decir, van a tener que devolver el sobrecoste operando eficientemente en el mercado y compitiendo por ofrecer un mejor servicio. Pero es que después de tanto rollo que nos habían contado… enlace aquí

En el país de los brotes verdes y el 18% de paro, estamos a unos días de empezar agosto, queda poco para que España entre oficialmente en vacaciones (algunos funcionarios ya llevan semanas disfrutando del descanso, otros lo disfrutan por décadas) y parece que finalmente el tema del Musel ha llegado a puerto. Y no digo «buen» porque pese a los evidentes esfuerzos por parte de la Autoridad Portuaria y las distintas personas involucradas en “vender” la operación, es difícil sacar una conclusión positiva de toda esta película. De todas formas, inmersos en el espíritu constructivo del verano, aun sin ser grandes descubrimientos, vamos a intentar aprovechar algún tipo de aprendizaje. Por pasos:

Primero: hay que desconfiar de los gestores que afirman, categóricamente, que tienen una financiación europea «garantizada».
Segundo: si hay determinados intereses económicos involucrados no hay que esperar de la oposición más que tibios comentarios. Supongo que es consecuencia de vivir bien de la política y de no querer ganar las elecciones.
Tercero: en la gestión pública no existe ni la responsabilidad ni el error ni el fracaso, siempre habrá una instancia superior, un tribunal más alto o una normativa a la que acudir y sobre la que escurrir el bulto, aun cuando parezca imposible.
Cuarto: recibir un préstamo, por lo visto, es algo totalmente distinto a contraer una deuda.
Quinto: los cálculos de viabilidad y las previsiones de ingresos y gastos son decorativos, si tras incluir doscientos millones de euros en la deuda de tu sociedad no necesitas realizar ningún ajuste de importancia.
Sexto y último: “Hakuna matata”, nunca hay que descartar que venga la caballería.

Lecciones, 30 julio 2009

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s