En el pozo

by

En España siempre hay un procedimiento abreviado. Dos varas de medir, dos mundos distintos, uno muy duro para los ciudadanos de a pie, donde hay listas de espera, leyes, consecuencias, mucho paro y pocas plazas para tus hijos en el colegio de tu elección. En el otro mundo, un remedo de ‘nomenklatura’, a veces hereditaria, a veces consanguínea, a veces política, goza de los privilegios inherentes a la vinculación al poder administrativo y los contactos adecuados.
Mientras tanto, una sociedad débil tira la barra al suelo con sus representantes institucionales, reduciendo cada vez más sus expectativas de respeto y requisitos de honradez. Si el PP aprueba su código ético para incumplirlo con el Gurtel, el Ayuntamiento de Gijón anda pendiente del juicio penal a un arquitecto municipal; si el Ayuntamiento de Oviedo anda empozado en Villa Magdalena, nadie da una respuesta sólida a los sobrecostes del ‘superpuerto’ y el HUCA; si el patrimonio donado a la hija de 7 años de Bono es mayor que el mío, ni uno de sus compañeros de partido se sonroja al hablar de ‘socialismo’ y de «ir a por los ricos».

Por eso ni me sorprende que la Administración asturiana se disponga a proteger con nuestros impuestos a personas imputadas, personas a quienes no se les está exigiendo dejar su cargo ni sus responsabilidades por el posible daño que pudieran causar en caso de ser culpables. Escudarse en la presunción de inocencia para no asumir una responsabilidad, cuando son hechos fundamentados por un juez, son argumentos de politicastro que pueden arrastrar a quienes decidan poner la mano en el fuego. En otros países la gente dimite normalmente y aquí no podemos permitirnos más lujos escogiendo entre lo malo y lo peor. Ya que no podemos echarlos, por lo menos que se sientan ofendidos.

Enlace aquí

Anuncios

3 comentarios to “En el pozo”

  1. antieconomista Says:

    Se puede decir con más insultos, pero no mejor… enhorabuena.

  2. Juan Says:

    Desde madrid se ve el fulgor nocturno de los rostros sonrojados de los mangantes al irse a la cama, los tienes ya contra las cuerdas , a punto de echarse a temblar 😉 de nuevo haciendo amigos, “Hasta el infinito y mas alla”

  3. Pedro Herrero Says:

    Me recuerda a la película de Charles Chaplin con unos toques de Gila

    “Los tenemos rodeados”

    Un abrazo a los dos 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: